Cuando vemos el anuncio de la lotería podemos pensar que Max el perro que lo protagoniza es un perro actor adiestrado para actuar. Pero Max es mucho más que eso.

Max un perro abandonado

Los comienzos de este precioso perro no fueron fáciles. Como muchos otros que son abandonados en protectoras. Poco se podían imaginar que la estrella del anuncio de la lotería sería uno de los magníficos perros que se abandonan. Es cruce de podenco portugués que fue abandonado en una caja junto a sus hermanos a la puerta de la protectora sevillana El Buen Amigo. Su nombre por entonces era Bolita.

Fue adoptado , pero unos meses más tarde lo devolvieron a la protectora.

 

«Dijeron que era un desastre de perro», cuenta ahora Ainhoa que se lo llevó a casa dándose cuenta de que lo único que necesitaba era atención y disciplina. Y además tenía una capacidad de aprendizaje muy rápido.

Y de ahí al ‘estrellato’: el anuncio de la Casera en verano (el de la abuela en pareo eo eo), un anuncio para una aseguradora británica, la cortinilla para el paso a publicidad de Antena 3 y el más importante: Danielle.

Y es que Max es muy especial ya que el propio Amenábar quedó prendado de él en cuanto le vio bostezar en un casting. Y es que era precisamente eso lo que el director buscaba y no encontraba por ninguna parte.

El milagro de Max

Su vecino Nicolás era un niño de 8 años que llevaba 3 meses en estado prácticamente vegetal debido al llamado síndrome del cautiverio. A Nico le detectaron un tumor cerebral. Éste le produjo una hidrocefalia y la única solución era una complicada operación quirúrgica, que por fortuna salió bien.

Un día Nico quedó estado vegetativo: sufría el síndrome del cautiverio y mutismo cerebeloso, por lo que lo único que podía hacer por sí mismo era respirar. Permanecía inmóvil, con los párpados bajados y sin poder hablar. Hasta que Max entró un buen día corriendo por la puerta de su habitación. Ainhoa había pasado por casa de Macarena a 

saludar y preguntar por el estado del niño. Macarena y Ainhoa persiguieron a Max, lo que les permitió presenciar el milagro.

Bolita entró corriendo a saludar al niño. Y sobre todo a degustar la nocilla que tenía por sus manos.Comenzó a lamerle las manos y así consiguió provocar el primer estímulo del niño en meses: intentó alzar el brazo y tocar al perro. No lo consiguió, pero por primera vez lo intentó. Esto ocurrió el 22 de diciembre. Seguro que para esta familia ha sido la mejor lotería de navidad que les podía tocar.

 

Seguiremos viendo a Max en nuestra tele, pero recordando que es un perro maravilloso, como todos lo son.

¡Suerte a todos !

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