Alan es un perro que unos excursionistas han encontrado en una de sus rutas ciego y abandonado en medio de la nada para que se muriera.

Cuando creemos que nada nos va a sorprender, desgraciadamente siempre encontramos una noticia que lo consigue. A veces para bien, pero este no es el caso.

Alan fue encontrado por Angélica, una joven de Almería en Berja. Angélica salió junto varios amigos y sus perros a hacer senderismo por una zona de caminos rurales bastante retirada de la población y tranquila para que los perros disfruten sueltos. Susa, una de las perras que le acompañaba, se alejó de ellos y comenzó a ladrar.  Angélica fue a ver que ocurría y entonces es cuando descubrió a Alan. Estaba en el suelo en muy mal estado, sin moverse bajo el sol y con los ojos mal.

Al ver la situación de Alan lo primero que hicieron fue lo que todos haríamos, intentar localizar a su dueño en los alrededores. Pero sus peores presagios se confirmaron. No había nadie y había sido llevado allí para que se muriera.

El grupo de amigos inmediatamente se puso en marcha para ayudar a este pastor alemán de 7 años que decidieron llamar Alan. Como no se movía se turnaron para cargarlo en brazos durante varios kilómetros para llevarle al veterinario.

Durante varios días ellos se encargaron de atender y cuidar a Alan.  Hasta que su llamamiento fue atendido por la protectora El Refugio, quienes le acogieron y proporcionaron toda la atención veterinaria que este perro necesitaba.

Después de revisarlo por los veterinarios se  diagnosticó la total ceguera de Alan, que además presentaba una delgadez aguda, problemas en sus patas –las cuáles hallaron totalmente hinchadas–, alopecia, heridas en su piel y una grave infección de oídos. Se cree que ha sufrido maltrato animal por parte de su dueño,algo que no se de extrañar. «Su estado era lamentable», asegura Nacho Paunero de la protectora El Refugio.

Alan ya está recuperado física y anímicamente por el cariño que recibe a diario por los profesionales de esta protectora. Ahora desde El Refugio tienen una labor pendiente: que Alan sea adoptado. «Está deseoso de encontrar una familia», cuenta Paunero a LA RAZÓN. Esa es la más complicada y ahora es cuando tenemos que ayudar todos.

Para ello ya han iniciado una campaña. Bajo el «hastag» #YoSeréTusOjos, El Refugio ha comenzado esta iniciativa para encontrar el hogar ideal en el que lo entiendan y lo cuiden como se merece. Porque a cambio esta familia va a recibir todo el amor y agradecimiento de este maravilloso perro.

#YoSeréTusOjos

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